Se destaca la viralización de Tim Payne, jugador de la selección de fútbol de Nueva Zelanda, quien pasó de ser un desconocido a una figura popular gracias a un influencer que lanzó un desafío en redes sociales.
Actualmente, Payne cuenta con más de 4 millones de seguidores en Instagram, superando incluso a la cuenta de los All Blacks. Su fama ha llegado a tal punto que una panadería en el conurbano bonaerense ofrece una promoción especial: al presentar su figurita, se entrega una docena de facturas.