Se abordó el fenómeno de Tim Payne, un joven que pasó de tener poco más de 2.000 seguidores en Instagram a más de 4 millones, convirtiéndose en una celebridad.
Su fama se expandió rápidamente a nivel mundial, llegando incluso al Conurbano bonaerense, donde ahora tiene una panadería con su nombre.
Se destacó la repercusión de su popularidad, que incluye canciones de cumbia y marcas de ropa asociadas a su imagen.