La tensión entre China y Taiwán persiste en el mar de China meridional, cerca de la isla Prata (Dongsha).
Un buque chino, involucrado en incidentes previos, fue acusado por Taipei de realizar maniobras provocativas que desafían la soberanía de las aguas en disputa. Taiwán sostiene que estas acciones buscan crear la percepción de que Pekín ejerce jurisdicción sobre la zona controlada por Taipei.
El último incidente ocurrió cuando una patrullera taiwanesa localizó al buque chino 3501. Las autoridades taiwanesas informaron que el navío chino aceleró y giró bruscamente para ingresar en aguas consideradas restringidas por Taiwán.