Suecia ha decidido bajar la edad de imputabilidad de 15 a 13 años para menores involucrados en crímenes graves, en un intento por frenar la creciente ola de asesinatos cometidos por jóvenes reclutados por bandas criminales.
Esta medida, que se desmarca de la tendencia europea, busca abordar un problema alarmante: el año pasado, 52 menores de 15 años estuvieron implicados en delitos como asesinato, tentativa de asesinato y violación.
Se anticipa un debate en Europa sobre esta controvertida ley y sus posibles repercusiones.