El Senado aprobó dos convenios de conciliación con fondos holdouts (conocidos como fondos buitres), mediante los cuales el Estado argentino se compromete a pagar deudas luego de una quita del 30% sobre sumas reclamadas.
Serán 171 millones de dólares en total: 67 millones para uno de los fondos y 104 millones para el otro. Estos acuerdos prevén pagos sobre sentencias firmes dictadas bajo jurisdicción de Estados Unidos. La Cámara Alta dio aval a la cancelación de pasivos litigiosos, y ahora el proyecto deberá ser votado por Diputados en junio.