Se describe la congregación de seguidores en Parque del Luar, cerca de la casa del Indio Solari, tras conocerse la noticia de su fallecimiento. La policía y personal de seguridad custodiaban el lugar, mientras se esperaba una posible convocatoria masiva para despedirlo.
Los fans expresaron su dolor y congoja, algunos intentando dejar flores en la casa del Indio, pero sin ser permitidos por las autoridades. Se mencionó la poesía de Solari y cómo sus letras a menudo reflejaban la niebla y la melancolía que cubría la zona. Los seguidores lamentaron que su muerte ocurriera durante el gobierno actual, sintiendo que no se les permitiría un homenaje adecuado.