Un habitante de la Franja de Gaza relata la dura realidad de los niños desplazados, quienes ahora ayudan en tareas como montar tiendas, buscar agua y comida, añorando los tiempos de juego y felicidad en el parque de atracciones Eco City.
El hombre expresa su deseo de que el parque vuelva a ser un lugar de diversión y pide al mundo que ponga fin al sufrimiento que padecen desde hace tanto tiempo, anhelando la paz para los niños.