Vladímir Putin rechazó la propuesta de Volodímir Zelensky de reunirse cara a cara para negociar el fin del conflicto, considerando que no tiene sentido y que la carta enviada por Zelensky es impropia y de dudosa sinceridad. Putin considera que las diferencias entre ambos son tan grandes que no hay motivo para un encuentro.
La respuesta de Putin llegó después de que Zelensky le enviara una carta abierta proponiendo conversaciones directas. El mandatario ruso cuestionó la sinceridad de la respuesta y sugirió que el contenido estaba más orientado a evitar un encuentro que a facilitarlo, calificando la misiva de Putin como una forma de separar posiciones en lugar de unirlas.
Zelensky, por su parte, calificó la situación de "muy difícil" ante la postura de Putin, y recibió el respaldo de la comunidad europea, que reforzó su apoyo a Ucrania en la búsqueda de una paz justa y duradera. Sin embargo, la negativa de Putin y la continuación de las hostilidades en el frente, con ambas partes responsabilizándose mutuamente, dificultan el alcance de un consenso y alejan la posibilidad de paz.