La licitación de la hidrovía se encuentra en una etapa de preadjudicación, con un plazo de siete días para la presentación de impugnaciones. El sector marítimo se opone, mientras que las cerealeras y la cámara naviera apoyan la medida.
Se cuestiona la capacidad de la empresa adjudicataria y se señala la posible intervención de miembros del Poder Judicial y del cuerpo diplomático en la revisión del proceso.
El ingreso del grupo Neus, que ha incrementado su facturación significativamente durante el gobierno de Javier Milei, genera sorpresa y debate sobre la creación de una "burguesía nacional".