La "misa ricotera" en Plaza de Mayo sigue convocando a miles de personas que se acercan para despedir al Indio Solari. La multitud baila y canta al ritmo de los clásicos del rock, celebrando la vida y obra del músico.
Los asistentes, que abarcan diversas generaciones, coinciden en que el Indio Solari y su música han sido la "banda sonora" de sus vidas. La jornada se vive con una mezcla de tristeza por la pérdida y alegría por el legado musical.