La situación en Plaza de Mayo se tranquiliza tras el acuerdo entre la policía y los sacerdotes. La gente continúa llegando para despedir al Indio Solari, compartiendo anécdotas y recordando sus recitales.
El homenaje se desarrolla en un clima de profundo dolor y respeto, con la música del Indio como hilo conductor de las emociones y experiencias compartidas por los presentes.