Periodistas que cubrían el caso Agostina fueron atacados a balazos mientras realizaban una transmisión en vivo cerca de la casa de Barrelier, lugar que se sospecha funcionaba como "aguantadero" y punto de reunión de barras bravas.
El incidente, que ocurrió en presencia policial, generó temor entre los vecinos y periodistas, quienes denuncian la impunidad con la que operan los delincuentes en la zona.
Se cuestiona la inacción de las autoridades ante hechos de violencia flagrante, lo que alimenta la sensación de inseguridad y la falta de confianza en la justicia para erradicar estas organizaciones criminales.