En medio de una gran conmoción, se desarrolla un operativo policial alrededor de la casa del Indio Solari, donde se congregan numerosos fanáticos para despedir al icónico músico.
La preocupación por la afluencia de público, el consumo de alcohol y la posibilidad de incidentes llevaron a un fuerte despliegue de seguridad.
Figuras políticas como Máximo Kirchner y Wado de Pedro se acercaron al lugar, e incluso Máximo Kirchner debió mediar con la policía para poder ingresar a la vivienda.
La situación se describe como emotiva y festiva, con los seguidores recordando al Indio Solari y compartiendo su música.