En el lugar donde se encontraba el Indio Solari, se exhibieron obras de arte en su homenaje. Una de las piezas, realizada por Angie y su primo Ever Guazón, un artista callejero, mostraba al Indio joven con bigote, junto a Virginia y Pino, su esposa. La obra busca capturar la esencia del artista.
Se destacó que el Indio Solari comenzó su carrera en La Plata a fines de los 70 y principios de los 80. Las obras de arte presentes sirvieron como una forma de mantener viva su memoria y legado. Los presentes expresaron que, aunque su cuerpo se ha ido, su leyenda y su música perduran en el corazón de sus seguidores.