La situación en Plaza de Mayo se normaliza tras un acuerdo entre la policía y los organizadores de la "misa ricotera". La policía retrocede a la zona de la vereda, y la gente se congrega en el centro de la plaza.
El incidente que generó tensión se debió a que efectivos policiales intentaron incautar bebidas alcohólicas a un grupo de personas, lo que provocó el descontento y la reacción de la multitud.