La cobertura se traslada a Plaza de Mayo donde se congregan fanáticos para despedir al Indio Solari. Los presentes comparten recuerdos de recitales y expresan su dolor por la noticia, destacando la conexión que el Indio generaba con su música.
Un fanático relata cómo se enteró de la noticia y su incredulidad, mientras otro menciona que Solari ya venía mal de salud pero que la noticia fue repentina. Se recuerda la magnitud de los recitales y la profunda conexión emocional que generaba el artista con su público.