Se continúa analizando el incidente entre Mariano Martínez y Adrián Pallares, donde Martínez reaccionó negativamente a lo que Pallares consideró un chiste. Martínez sostiene que no fue un chiste, sino una agresión velada.
Se discute la falta de sentido del humor de Martínez y la posibilidad de que no haya comprendido la intención del comentario. Pallares defiende su posición, argumentando que no se trató de una broma y que la reacción de Martínez fue exagerada.