El senador Luis Juez expresó una profunda preocupación por la degradación institucional de Córdoba, describiendo la provincia como un "pequeño feudo" donde el poder judicial está subordinado al poder político.
Juez lamentó que la provincia, que alguna vez fue un "faro de la república" en materia penal y de justicia, se haya "monetizado" y "partidizado". Señaló que desde el personal administrativo hasta las altas autoridades judiciales, todos tendrían deudas con el poder político, lo que impediría una justicia independiente y eficiente.
El senador instó a investigar a fondo las conexiones entre el poder político, la justicia y figuras como Barrelier, sugiriendo que este último sería solo un eslabón de una cadena de personas influyentes. Advirtió que si se "tira del hilo", se descubrirían redes de corrupción que generarían una "sorpresa extremadamente desagradable".