Se describe la particularidad de los conciertos del Indio Solari y Los Redondos, que se realizaban en lugares alternativos del interior del país, generando un fenómeno de peregrinación masiva.
Estas presentaciones, a las que asistían miles de personas, se convertían en eventos que moldeaban las ciudades, creando un folclore único y una conexión profunda entre el artista y su público, algo incomprensible para el público internacional.