Los seguidores del Indio Solari describen las "misas ricoteras" como una experiencia de sentimiento profundo que atraviesa generaciones, desde los más jóvenes hasta los mayores.
Se relata la intensidad de estos eventos, comparándolos con un ritual donde el clímax se alcanza con la canción "Jijiji", que desata el "pogo más grande del mundo".
La música del Indio Solari y Los Redondos ha logrado conectar a un público transversal, transmitiendo su legado a través de hermanos y amigos.