Se explica que tras las pruebas y presiones, vienen las "llaves del reino", simbolizadas en la transformación de Simón en Pedro. Se advierte que la falta de estas llaves, debido a la inestabilidad del carácter y la interrupción de la oración, genera problemas y falta de respuestas.
Se destaca que la concesión de las llaves del reino ocurre cuando Dios transforma el corazón. Se menciona el poder de la primera llave recibida por Pedro, quien en dos predicaciones ganó 8000 personas para Cristo, y se anuncia que esta llave será desatada sobre los oyentes.