Se aborda la politización de los ídolos, cuestionando si es adecuado que figuras como Indio Solari o incluso un dueño de una pizzería se involucren en política.
Desde la perspectiva del liderazgo, se aconseja la especialización: "cuantos más objetivos persigues, menos exitoso vas a ser". Se argumenta que intentar abarcar demasiado, como vender pizza y hacer campaña política, puede llevar a la mediocridad en ambas áreas.