Se evoca la masividad de Los Redondos y la figura del Indio Solari, recordando la transición del under a los estadios en los años 90.
Se describe la experiencia de los fanáticos, quienes esperaban con fervor la música y la presencia del Indio en recitales multitudinarios, a menudo sin necesidad de notas o promoción externa.
La música de Solari y su banda era una constante en la vida de muchas personas, llegando a través de la radio y siendo escuchada en diferentes ámbitos.