En Plaza de Mayo, jóvenes fanáticos del Indio Solari comparten cómo la música del ídolo marcó su adolescencia, a menudo influenciados por sus padres.
Muchos relatan que escuchaban a Solari desde la cuna y que su música se convirtió en propia, ayudándolos en momentos difíciles.
La noticia de su muerte ha generado un profundo dolor, y la presencia en la plaza es una forma de honrar su legado y procesar la pérdida.