Un invitado, Pablo, expresa su desacuerdo con la forma en que se está llevando a cabo el evento, calificándolo como un duelo y no una fiesta. Critica lo que considera la decadencia de la cultura actual.
Se genera un momento de tensión cuando Pablo se retira solo, con un comentario sarcástico sobre si alguien lo acompaña. El conductor de Crónica agradece su participación y la "bomba" que lanzó al final, preparando un móvil a La Plata.