El Indio Solari tuvo un gesto notable al valorar y animar a un músico a no abandonar una canción que él mismo consideraba hermosa, a pesar de sus dudas iniciales. El Indio le brindó una nueva perspectiva sobre el valor de su obra.
Este episodio resalta la humildad y el aprecio del Indio Solari por el arte, reconociendo la importancia de las palabras y el valor intrínseco de las creaciones, incluso cuando el autor las había llegado a menospreciar.