Se describe la particularidad de las entrevistas con el Indio Solari en su casa de Parque del Luar, donde escoltaba a los periodistas como si fuera un "secuestro", pero siempre con calidez.
Solari se destacaba por su cultura y su pasión por los cómics y novelas gráficas, temas que abordaba en las conversaciones sin límite de tiempo, demostrando ser un apasionado y un tipo muy informado.