El Indio Solari describe los efectos del Parkinson en su vida, como las puntadas en las manos que lo alejaron del piano y su dificultad para caminar.
Expresa su deseo de no dejarse vencer por el dolor y su incomodidad al ser fotografiado en su estado de fragilidad.
Manifiesta su opinión sobre los artistas mayores que continúan en el escenario, sugiriendo que el rock es música para jóvenes y que prefiere retirarse.