Se revela que vecinos de la casa del Indio Solari en Iruzumgo comentan que el músico solía invitarlos a comer asados. Esta anécdota surge en medio de la cobertura de la despedida al artista, mostrando un lado más cercano y comunitario.
La información surge de testimonios recogidos en el lugar, donde la gente comparte recuerdos y detalles de la vida del Indio, resaltando su cercanía con los vecinos.