Los asistentes al homenaje al Indio Solari describen la jornada como un momento de disfrute y recuerdo, a pesar de la tristeza que embarga la partida del ídolo. La gente se mantiene tranquila, disfrutando de la noche y recordando al músico, aunque reconocen que a veces puede haber algún "desubicado".
La atmósfera general es de respeto y celebración del legado del Indio. La gente se reúne para honrar su memoria, compartiendo experiencias y emociones. A pesar de la pena, prima el deseo de mantener viva la música y el espíritu del artista, convirtiendo el homenaje en un espacio de encuentro y reflexión.