La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó una embarcación con 240 migrantes haitianos cerca de las Islas Turcas y Caicos. La nave se encontraba sobrecargada y corría riesgo de hundirse.
La operación de rescate contó con la colaboración de autoridades aéreas de Miami y unidades marítimas de la Policía de las Islas. La embarcación fue remolcada para garantizar la seguridad de los migrantes.
Los migrantes huyen de Haití, país que atraviesa una profunda crisis de violencia e inseguridad, convirtiéndose en uno de los territorios más peligrosos del mundo.