Grecia se ha visto obligada a sacrificar más de 500.000 cabezas de ganado (ovino, porcino y vacuno) debido a brotes de viruela ovina y fiebre aftosa. Según datos recientes del Ministerio de Desarrollo Rural y Alimentación, se han registrado casos en varias regiones del país.
Desde agosto de 2024, se han sacrificado más de 488.000 ovejas y cabras. En marzo de este año, se detectó el primer brote de fiebre aftosa en la isla de Lesbos en 25 años, lo que llevó al sacrificio de más de 20.000 cabezas de ganado vacuno y ovino. Las autoridades sanitarias advierten que, si bien las medidas están dando resultado, no se deben relajar los esfuerzos de prevención.