Los fanáticos del Indio Solari se congregaron en Plaza de Mayo para despedirlo entre cánticos y banderas, expresando su profunda tristeza y la sensación de una pérdida irreparable.
Describen la música del Indio como un acompañamiento constante en sus vidas, tanto en los buenos como en los malos momentos, manifestando una pasión que trasciende lo ordinario y que no tiene precio ni explicación.