Los seguidores del Indio Solari se congregan en las inmediaciones de su casa, expresando su tristeza pero también celebrando su legado musical.
Describen la atmósfera como una "fiesta" y una "última misa" para despedir al artista, cantando sus temas y recordando momentos compartidos.
La conexión con la música del Indio Solari atraviesa generaciones, uniendo a familias y amigos en torno a su obra.
Muchos asistentes expresan su devoción a través de tatuajes y banderas, reafirmando su lealtad al Indio y a Patricio Rey.