La sonda DART, lanzada en noviembre de 2021, impactó contra la luna del asteroide Dimorpho con el objetivo de probar la defensa planetaria. El impacto, a 24.000 km/h, logró desviar la trayectoria del asteroide, demostrando la viabilidad de alterar el curso de objetos que representen una amenaza para la Tierra.
Aunque exitosa, la misión DART aún está lejos de poder neutralizar objetos del tamaño de Oumuamua o Borisov. La detección temprana es crucial, ya que cuanto antes se intervenga, menor será la energía necesaria para desviar el peligro.