El mercado de figuritas para el álbum del Mundial atraviesa una crisis de escasez y reventa, generando incertidumbre entre los kiosqueros sobre cómo manejar la situación. La pregunta principal es si deben dejar de vender o aumentar los precios para mantener su margen de ganancia ante el incremento en el costo de adquisición.
La empresa Panini reconoció la situación y anunció el envío de una nueva tanda de figuritas para reforzar el mercado. Sin embargo, el paquete de figuritas se vende a 2.000 pesos y el álbum a 12.000 pesos en el mercado de reventa, muy por encima de los precios sugeridos.
Los distribuidores estarían vendiendo no solo a kioscos sino también a particulares, quienes luego revenden a precios exorbitantes. Un kiosquero mencionó que un bulto cerrado trae mil paquetes, y una diferencia de 300 pesos por paquete implica una ganancia de 300.000 pesos para los revendedores, mientras que los kiosqueros sufren la falta de stock directo de Panini.
Además, se reportó que los álbumes disponibles en Argentina son de industria brasileña, ya que los de producción nacional no se consiguen. Estos álbumes brasileños son idénticos a los argentinos, incluso con mejor calidad en algunos aspectos, pero generan dudas sobre su validez oficial.
El Ministerio de Educación de Mendoza prohibió el ingreso de figuritas a los colegios y avaló la decisión de un colegio privado que las había vetado por generar desconcentración y alboroto en el aula, además de conflictos entre alumnos por el intercambio y la pérdida de las mismas.