Se reflexiona sobre la dualidad de emociones en la despedida del Indio Solari, donde la alegría por los recuerdos se mezcla con la congoja por la pérdida. Se anticipa que el velorio abierto al público el domingo también tendrá estas oscilaciones de ánimo.
Se establece un paralelismo con la muerte de Diego Maradona, mencionando la masiva respuesta popular y el riesgo de descontrol, como ocurrió en la Casa Rosada con Alberto Fernández intentando calmar a la multitud.