La despedida al Indio Solari se vivió con profunda tristeza y emoción, comparando la pérdida con la de un ser querido. Los seguidores expresaron que el artista se fue "una parte de la Argentina" y de sus propias vidas, reafirmando su lealtad a "ser redondo hasta que me muera".
Las historias compartidas resaltaron el acompañamiento de la música de Solari en momentos difíciles, funcionando como un refugio y una guía. La profunda conexión se manifestó en relatos sobre cómo sus letras y melodías ayudaron a superar obstáculos y a encontrar un sentido.
La devoción por el Indio Solari se extendió a través de generaciones, con padres que transmiten su amor por la música a sus hijos. La noticia de su fallecimiento generó un impacto significativo, llevando a muchos a congregarse para compartir su dolor y honrar su memoria.