Se analiza el cambio drástico en el modelo de negocio de la música, pasando de la venta física de LPs y CDs a la era de Spotify, donde los músicos cobran centavos por cada escucha. Esto obliga a buscar nuevas fuentes de ingresos.
Las bandas del under, para subsistir, deben diversificar sus negocios a través de shows recurrentes, venta de remeras y merchandising. Esta estrategia de ramificación se contrapone al modelo de consumo masivo del mainstream y se alinea con la idea de Indio Solari de generar escasez y un boca a boca.