Se destaca la estrategia de ausencia mediática del Indio Solari y Los Redonditos de Ricota. A diferencia de otros artistas como Cerati o Charly García, Solari evitaba las entrevistas y la exposición televisiva, construyendo un mito a través del boca a boca y la conexión directa con sus seguidores.
Esta decisión de mantenerse alejado de los medios tradicionales generó aún más misterio y expectativa alrededor de su figura, fortaleciendo la idea de que su fenómeno era algo distinto, una religión pagana que se transmitía de persona a persona, sin la necesidad de estrategias comerciales convencionales.