Se describe la transformación del evento en una "especie de ritual de fiesta", a pesar de que inicialmente había un ánimo de apesadumbramiento. Se menciona la "misa ricotera" y el consumo de alcohol.
A pesar de las restricciones, se observa la presencia de vendedores ambulantes ofreciendo todo tipo de productos, incluyendo bebidas. Se estima que el evento durará hasta tarde y que la gente sigue sumándose, proyectando que podría extenderse hasta el día siguiente.