En Hong Kong, varias personas fueron detenidas durante conmemoraciones por el 37 aniversario de la masacre de Tiananmen. Los manifestantes intentaron recordar el icónico episodio de 1989, cuando el ejército chino reprimió protestas estudiantiles.
Las autoridades desplegaron más de mil policías para evitar manifestaciones pro-democracia. Las detenciones se produjeron bajo la acusación de desorden público, en un contexto de creciente control de las autoridades chinas sobre la ciudad.