Se plantea la cuestion de por que el fiscal Garzon continua a cargo de la causa, sugiriendo que un cambio de fiscal podria llevar a la caida de la misma debido a errores procesales graves, como la falta de custodia de la escena del crimen en la casa de Barrelier.
Se argumenta que la defensa de la familia hacia el fiscal se debe al temor de que, si el fiscal actual es apartado, la causa podria prescribir o quedar impune, permitiendo que Barrelier quede libre.