Se critica el fallo de la justicia que dictaminó un "empate técnico" en la causa entre Barbie Vélez y Fede Bal, argumentando que esta resolución ignora las pruebas de violencia presentadas por Barbie.
Se señala que, al no haber un responsable claro, la herida queda abierta para ambos, y se cuestiona la equidad del sistema judicial ante casos de violencia de género.
Se subraya que, a pesar de las denuncias de Fede Bal, la mujer es quien presenta las marcas físicas, lo que debería ser determinante en la resolución del caso.