Investigaciones recientes revelan que el TBT y otros contaminantes costeros están causando graves daños a la diversidad marina. Aunque las especies afectadas aún no se conocen en detalle, este estudio es crucial para la implementación de políticas de protección ambiental.
Los invertebrados marinos, con millones de años de adaptación, ofrecen lecciones valiosas sobre la resiliencia y la necesidad de conservar los océanos.