En Córdoba, una gran cantidad de gente se congrega en el Patio Olmos para despedir al Indio Solari. Los asistentes, visiblemente emocionados, describen al músico como "todo", un "prócer", un "artista" y alguien que "marcó tendencia".
Muchos expresan su tristeza por la partida de una figura tan importante para la cultura, destacando el legado que deja para las generaciones futuras. La devoción se manifiesta también a través de tatuajes y recuerdos compartidos.