Se reportaron múltiples accidentes de tránsito en la Costanera, involucrando a vehículos de alta gama y conductores alcoholizados. Un conductor de una camioneta Amarok, con 2.5 de alcohol en sangre, provocó un choque y se dio a la fuga, abandonando el vehículo.
Otro incidente involucró a un Porsche que, según informes, circulaba a alta velocidad y rompiendo espejos de otros autos, terminó chocando contra otro vehículo. El conductor, también alcoholizado, fue detenido.
Se destaca la reincidencia de conductores que, tras cometer infracciones graves, intentan evadir los controles de alcoholemia dándose a la fuga. La peligrosidad de estas conductas pone en riesgo la vida de terceros y genera preocupación en la seguridad vial.