Un colegio deberá pagar más de 15 millones de pesos a una familia por discriminar a un alumno con autismo, al negarle el ingreso de un acompañante terapéutico y obstaculizar su proceso educativo.
La justicia determinó que la escuela actuó generando una exclusión encubierta, forzando al niño a abandonar la institución tras tres años de intentos infructuosos por parte de la familia para regularizar la situación.
El fallo sienta un precedente importante para garantizar el derecho a la educación inclusiva de personas con discapacidad.