Las exportaciones chinas de impresoras 3D han experimentado un notable crecimiento en los primeros cuatro meses del año, con un 70% de los ingresos provenientes del extranjero, principalmente de Europa y Norteamérica. Latinoamérica y Asia Pacífico se perfilan como mercados emergentes.
La popularidad de estas impresoras se debe a su ligereza, facilidad de uso y rentabilidad, siendo utilizadas en la producción de artículos para el hogar, objetos creativos y maquetas. Las mejoras técnicas permiten obtener una calidad de impresión comparable a la de máquinas industriales.