La abogada de Soledad, Marina Romano, aclara que el lugar de trabajo de su clienta en Córdoba, al que se refiere la prensa, es un local bailable y no un prostíbulo. Afirma que no le consta que su clienta trabaje en un prostíbulo y que esta situación debe ser determinada por el fiscal.
Romano enfatiza que el proxenetismo está prohibido y que la fiscalía debe investigar y determinar los hechos.